Desde una hora menos, muchas cosas son diferentes y este archipiélago esconde mil curiosidades que particularmente me gusta conocer para valorar y apreciar donde vivo.
Este interés por las islas en parte se lo debo a Marcos, un amigo Canarión enamorado de Gran Canaria que me ha contado mil anécdotas que guardo con cariño.
Al trabajar de intérprete en un instituto, como si fuera un estudiante más aprendo mucho sobre este mágico lugar, pero las novelas locales son las que más me acercan a lugares totalmente desconocidos para mí y a un folklore y tradiciones que enaltecen la cultura insular.
"Mar de Agaete" de Francisco Ramírez Viu, llegó a mi por motivos laborales, y el libro me atrapó viéndome envuelto en una maravillosa historia de amor entre una chica madrileña y un chico de Agaete. En él se describen los mágicos acantilados y playas de Agaete y como es la vida de los pescadores.
Pero en estas navidades ha llegado a mi (por recomendación de una compañera), "El Collar de Caracoles" de
Felix Casanova de Ayala. Es un libro ambientado a principios del siglo XX, y también es una historia de amor (no exenta de dificultades) entre un pescador gomero y una pastora tinerfeña de Guía de Isora, separados por el trozo de mar llamado "El Callejón de Juan Primo". La última erupción del Teide en el año 1909, llamada la de El Chinyero, es el cenit de la historia.

A pesar de estar entre dos tierras el libro se centra en la isla de
La Gomera, una de las más desconocidas. Desde aquí os recomiendo el libro para adentraros en una isla maravillosa con fuertes tradiciones.